Hambre, el enemigo final

Sudán del Sur, 2015-2017

Más de tres años de conflicto en el Sudán del Sur han dejado a cinco millones de personas -más del 40 por ciento de la población del país- en una necesidad urgente de asistencia alimentaria y 100.000 mueren de hambre. La hambruna fue declarada en febrero de 2017 por primera vez en algunas partes del país. Además de la destrucción y el desplazamiento, las enfermedades generalizadas y el declive económico, el hambre también castiga al país más nuevo del mundo.
Sudán del Sur ganó la independencia en julio de 2011, después de décadas de conflicto con el gobierno de Jartum. Después, una guerra civil estalló en diciembre de 2013 entre las fuerzas leales al presidente Salva Kiir y los leales al ex vicepresidente Riek Machar. Desde entonces, 3,5 millones de personas han huido de sus hogares y decenas de miles han muerto.
Cerca de 200 organizaciones humanitarias (organismos de las Naciones Unidas y ONG nacionales e internacionales) prestan los servicios más básicos a más de un tercio de la población, no sólo alimentos, sino también refugio, protección, salud, saneamiento y educación.

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